El 1 de junio se realizo la actividad "Educación en Justicia" con alumnos de 4º y 1º de bachillerato. Vino el excelentísimo juez del juzgado de Instrucción nº 4 de Salamanca, D. Gregorio Álvarez Álvarez.
Se vió un video sobre el tema de la justicia, a continuación se realizó una representación con alumnos de un juicio según las normas de la justicia española y para finalizar hubo un turno de preguntas al juez de gran interés para las personas participantes en el acto.


Los pisos turísticos en Andalucía han ganado popularidad en los últimos años, atrayendo a miles de turistas tanto nacionales como internacionales. Sin embargo, junto con el crecimiento del turismo y del alquiler de viviendas vacacionales, surge una necesidad cada vez más importante: la seguridad contra incendios. Los extintores en estos alojamientos juegan un papel clave en la prevención y el control de incendios. En este artículo, exploraremos la importancia de los extintores en pisos turísticos en Andalucía, las normativas aplicables, los tipos de extintores recomendados y cómo garantizar la seguridad de los huéspedes.
Tener un extintor en un piso turístico no es solo una medida de precaución; es un aspecto fundamental para la seguridad de los huéspedes. Andalucía, al ser una de las regiones más visitadas de España, debe asegurar que los alojamientos turísticos cumplan con los estándares de seguridad para prevenir cualquier tipo de accidente.
Los pisos turísticos, al igual que cualquier vivienda, son susceptibles a incidentes relacionados con fuego, ya sea por fallos eléctricos, cocinas mal gestionadas o el uso incorrecto de dispositivos electrónicos. En estos espacios, el riesgo se incrementa debido al desconocimiento que los turistas puedan tener sobre las instalaciones.
Los propietarios de pisos turísticos en Andalucía están legalmente obligados a garantizar la seguridad de sus huéspedes. Esto incluye la implementación de medidas de seguridad contra incendios, como la instalación de extintores. No cumplir con estas normativas puede resultar en sanciones, multas e incluso el cierre temporal del alojamiento.
Para cumplir con la normativa vigente, es esencial que los propietarios de pisos turísticos estén informados sobre las leyes que regulan la seguridad contra incendios en la región.
La Ley 13/2011 de Turismo en Andalucía establece que todos los establecimientos de alojamiento turístico deben cumplir con las normas de seguridad, lo que incluye contar con sistemas de extinción de incendios adecuados. Aunque la normativa es más estricta en hoteles y grandes complejos, los pisos turísticos también deben seguir estas pautas para garantizar la seguridad.
Según el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), los pisos turísticos deben disponer de extintores, preferiblemente ubicados en lugares accesibles como la cocina y cerca de las salidas. Además, estos extintores deben estar correctamente señalizados y revisados periódicamente.
Existen varios tipos de extintores, y no todos son adecuados para el mismo tipo de fuego. A continuación, se describen los más recomendados para pisos turísticos.
Este es el tipo de extintor más común en viviendas. Es versátil y eficaz para apagar fuegos provocados por sólidos, líquidos inflamables y equipos eléctricos. Es ideal para pisos turísticos debido a su capacidad de actuar en diferentes tipos de incendios.
El extintor de CO2 es perfecto para fuegos eléctricos, como los que pueden generarse en electrodomésticos o sistemas de calefacción. No deja residuos, lo cual es una ventaja en ambientes cerrados como un piso turístico.
Este tipo de extintor es adecuado para incendios que involucran líquidos inflamables, como el aceite de cocina. Su uso es altamente recomendable en cocinas de pisos turísticos.
La correcta ubicación de los extintores es esencial para que puedan ser utilizados rápidamente en caso de un incendio. Se recomienda colocarlos en lugares visibles y de fácil acceso, como cerca de la puerta principal o en la cocina, ya que esta última es una de las zonas con mayor riesgo.
Los extintores deben colocarse a una altura adecuada, generalmente entre 80 y 120 cm del suelo, para que cualquier persona, sin importar su altura, pueda acceder a ellos fácilmente.
Cada extintor debe contar con una señalización clara que indique su ubicación. Además, es crucial que los huéspedes estén informados sobre su uso y localización mediante un pequeño manual o carteles explicativos.
Un extintor solo es útil si está en buen estado de funcionamiento. Por ello, es fundamental realizar un mantenimiento periódico.
La normativa indica que los extintores deben revisarse al menos una vez al año por un profesional cualificado. Estas revisiones garantizan que el extintor esté en condiciones óptimas para su uso.
Los extintores tienen una vida útil limitada, generalmente entre 5 y 20 años, dependiendo del tipo. Es importante reemplazarlos una vez que hayan cumplido su ciclo de vida.
Es recomendable dejar instrucciones claras sobre el uso de los extintores en varios idiomas, especialmente en inglés y español, para asegurar que todos los huéspedes puedan comprenderlas.
Aunque no es obligatorio, algunos propietarios optan por proporcionar enlaces a videos o simulaciones virtuales sobre cómo actuar en caso de incendio, lo que puede ser un valor añadido a la experiencia del huésped.
Además de los extintores, es esencial instalar detectores de humo en puntos clave del piso turístico, como los pasillos o la cocina. Estos dispositivos permiten alertar de manera temprana sobre un posible incendio, brindando tiempo suficiente para evacuar o actuar.
Un piso turístico que cumple con las normativas de seguridad ofrece una mayor tranquilidad a los huéspedes, lo que puede traducirse en mejores reseñas y recomendaciones.
Cumplir con las normativas no solo es una obligación legal, sino que también protege al propietario ante posibles demandas o sanciones en caso de un incidente.
En resumen, contar con extintores en pisos turísticos en Andalucía no es solo una medida de seguridad, sino una obligación legal que puede marcar la diferencia entre un incidente menor y una tragedia. Los propietarios deben asegurarse de instalar el tipo adecuado de extintor, realizar mantenimientos periódicos y educar a sus huéspedes sobre su uso. Solo de esta manera se garantizará una estancia segura y sin sobresaltos.
¿Es obligatorio tener extintores en un piso turístico en Andalucía? Sí, la normativa exige que los pisos turísticos cuenten con medidas de seguridad contra incendios, entre ellas los extintores.
¿Cuántos extintores se deben instalar en un piso turístico? Depende del tamaño del piso, pero lo ideal es tener al menos uno en la cocina y otro cerca de las salidas.
¿Qué tipo de extintor es el más adecuado para un piso turístico? El extintor de polvo ABC es el más versátil y recomendado, aunque los de CO2 son útiles para fuegos eléctricos.
¿Cada cuánto tiempo se deben revisar los extintores? La normativa establece una revisión anual por un profesional.
¿Qué sanciones hay por no cumplir con la normativa de extintores? Los propietarios pueden enfrentar multas, sanciones o incluso la clausura temporal del piso turístico si no cumplen con las normativas de seguridad.
Un posible fallo en el cuadro eléctrico originó, la madrugada del pasado sábado, un incendio en el obrador de la pastelería Canal, situado en la calle Calvet de Barcelona. La voz de alarma la dio un vecino sobre las cuatro de la mañana tras detectar el olor a humo. Lluís Estrada, responsable del establecimiento, ha lamentado el momento del incidente, señalando que la fatalidad ha ocurrido en la semana y el mes de mayor actividad para el sector.
Desde nuestra perspectiva profesional, este tipo de incidentes evidencian que la actividad diaria en pastelerías, panaderías y obradores concentra riesgos eléctricos, térmicos y estructurales que deben abordarse con una estrategia de seguridad completa, actualizada y alineada con la normativa vigente. La continuidad del negocio, la protección del producto y la seguridad de las personas dependen directamente de ello.
En un obrador contemporáneo conviven cuadros eléctricos, maquinaria de alto consumo energético, sistemas de refrigeración y zonas de manipulación de alimentos que trabajan de forma simultánea. Esta concentración de elementos convierte al espacio en un entorno que exige control técnico permanente y revisiones periódicas. Una sobrecarga eléctrica, una instalación obsoleta o una falta de mantenimiento pueden desencadenar un incendio incluso en ausencia de hornos o fuegos abiertos.
La correcta sectorización del espacio, la separación de zonas calientes y frías, así como la señalización adecuada, forman parte de una gestión preventiva eficaz. La experiencia reciente en Barcelona demuestra que incluso los obradores dedicados exclusivamente a elaboración auxiliar, como chocolates o masas, no están exentos de riesgos significativos.
La incorporación de un sistema automático de extinción de incendios en cocinas representa hoy una de las medidas más avanzadas y efectivas para frenar la propagación del fuego en su fase inicial. Estos sistemas están diseñados para actuar de manera inmediata ante la detección de altas temperaturas o llamas, liberando agentes extintores específicos que sofocan el incendio sin dañar los alimentos ni los equipos.
En entornos de producción pastelera, donde la continuidad del trabajo es esencial, contar con una solución automática reduce de forma drástica los tiempos de respuesta y minimiza las pérdidas económicas. Además, su integración con sistemas de detección y alarmas permite una coordinación total con los protocolos de evacuación y emergencia.
Otro elemento crítico en la seguridad de obradores es el sistema de extinción de incendios en campanas extractoras, especialmente en aquellos espacios donde se trabaja con grasas, mantequillas y procesos térmicos intensivos. Las campanas acumulan residuos inflamables que, sin un sistema adecuado, pueden convertirse en el origen de incendios de rápida propagación.
La instalación de soluciones específicas en campanas extractoras garantiza la extinción directa en el punto de origen, evitando que el fuego alcance conductos, techos o estructuras adyacentes. Este tipo de sistemas está concebido para actuar sin intervención humana, lo que resulta determinante durante horarios nocturnos o periodos sin personal, como ocurrió en el incendio del obrador barcelonés.
En el contexto urbano de Barcelona, la normativa técnica y municipal establece claramente que es obligatorio sacar la chimenea a cubierta en Barcelona para garantizar una evacuación segura de humos y gases calientes. Este requisito no es meramente administrativo, sino una medida de seguridad que reduce la acumulación de calor y sustancias inflamables dentro del edificio.
Cumplir con esta exigencia normativa permite mejorar el rendimiento de los sistemas de extracción, evita retornos de humo y disminuye el riesgo de ignición en conductos interiores. En obradores situados en fincas residenciales, esta medida cobra aún más relevancia para proteger tanto al negocio como a las viviendas colindantes.
Uno de los aspectos más sensibles tras un incendio en un obrador es la pérdida potencial de producto, especialmente cuando se trata de elaboraciones de alto valor artesanal. La correcta planificación de la seguridad contra incendios no solo protege instalaciones, sino también recetas, procesos y productos emblemáticos que forman parte del prestigio de una marca.
La posibilidad de salvar producciones clave, como masas fermentadas o especialidades reconocidas, depende en gran medida de la rapidez de actuación y de la existencia de sistemas automáticos. La prevención se traduce así en protección del legado gastronómico y en la capacidad de cumplir con compromisos comerciales incluso en situaciones adversas.
El sector de la pastelería en Barcelona ha demostrado históricamente una fuerte capacidad de colaboración. Ante un incidente grave, la disponibilidad de espacios alternativos y el apoyo institucional permiten mantener parte de la producción activa mientras se acometen las obras de recuperación. Sin embargo, esta resiliencia no sustituye la necesidad de invertir en prevención técnica avanzada.
La planificación de contingencias, la formación del personal y la actualización constante de los sistemas de protección contra incendios forman un triángulo esencial para garantizar la estabilidad del negocio. Cada obrador debe analizar su realidad específica y adoptar soluciones adaptadas a su volumen de producción y tipología de instalaciones.
El diseño de un obrador moderno debe integrar la seguridad contra incendios desde la fase inicial. Materiales ignífugos, distribución racional de equipos, ventilación adecuada y accesos claros para los servicios de emergencia son elementos que marcan la diferencia. La normativa local y autonómica proporciona el marco, pero es la aplicación rigurosa de soluciones técnicas lo que asegura resultados reales.
En ciudades densamente pobladas como Barcelona, esta planificación resulta indispensable para evitar incidentes que afecten no solo al negocio, sino también al entorno urbano. La seguridad se convierte así en un valor añadido que refuerza la confianza de clientes, proveedores y autoridades.
Desde una visión empresarial, la prevención de incendios no debe considerarse un coste, sino una inversión estratégica. Los sistemas automáticos, las revisiones periódicas y el cumplimiento normativo reducen el riesgo de paradas prolongadas, sanciones y pérdidas irreparables. La experiencia reciente en el sector demuestra que un solo incidente puede alterar por completo la planificación anual de una empresa.
Apostar por soluciones avanzadas de protección contra incendios permite trabajar con tranquilidad, asegurar la calidad del producto y garantizar la continuidad de la actividad incluso en los momentos más exigentes del año.
El incendio ocurrido en un obrador de Barcelona ha servido como recordatorio de la vulnerabilidad real de los espacios de producción alimentaria. La combinación de sistemas automáticos, cumplimiento normativo y diseño inteligente del obrador es la base para minimizar riesgos y proteger tanto a las personas como al producto.